Renunciar
Ideas para renunciar, desestimar o evitar tanto como se pueda aquello que daña el medioambiente o la comunidad, aunque hacerlo no sea la opción más cómoda

A veces no es que no quieras renunciar a algo, es que te ponen muy difícil hacerlo. Un ejemplo de ello es el plástico de un solo uso en las compras de productos frescos. A veces se trata de intentar renunciar, por ejemplo llevando tápers a la carnicería o bolsas de tela a la frutería (que se hacen fácilmente con ropa que no pese, por ejemplo una cortina que se haya quedado anticuada, y con los cordones de algún zapato viejo); y si te olvidas de ellas, insistiendo en que todo lo que sea posible te lo pongan o envuelvan en papel, que a poder ser no tenga plástico o aluminio integrado en él…
- A veces lo que se desestima es una idea, o a lo que ha conducido. Es el caso de John Sylvan, el inventor de las cápsulas de café. Parece que no pensó que su uso se generalizaría tanto, y se acabó dando cuenta del daño que causan al medio ambiente. Creo que hacerlo público es de valientes, no debe ser fácil reconocer que algo que has hecho ha causado más daño que beneficio.
